04/11/2026
La historia de MONA: un nombre, un sueño y muchas mujeres que se hicieron parte

Al principio era un proyecto personal. Todo se remonta al año 2020 en una habitación de mi casa en el barrio Cerrito de la Victoria 💚Empecé de a poco, con mis primeras clientas, muchas ganas de aprender y la ilusión de construir algo propio. Mientras terminaba mi carrera y trabajaba como maestra. Con el tiempo, el proyecto fue creciendo y mi hermana se sumó incorporando el servicio de uñas. Así empezamos a ampliar nuestra propuesta y a darle forma a lo que hoy es MONA.
¿Por qué MONA?
La elección del nombre tiene una historia familiar que nos encanta.
Mi papá siempre le dice «Mona» a mi mamá. Es una forma cariñosa de llamarla y, cuando llegó el momento de ponerle nombre a este proyecto, quisimos llevar un poquito de esa historia con nosotras. Así nació MONA.
Con el tiempo, muchas clientas empezaron a llamarnos «las Monitas», también por el parecido que encontraban entre nosotras. Y ese nombre que había nacido de una historia familiar empezó a convertirse en una forma de reconocernos entre todas.
Pero MONA tiene otro significado que nos representa muchísimo: en nuestro lenguaje, decirle «mona» a alguien es decirle que está linda, guapa, preciosa.
Y eso tiene mucho que ver con lo que queremos transmitir.
No creemos que venir a un salón sea cambiar quién sos ni convertirte en alguien diferente. Nos gusta pensar que los tratamientos de belleza son una forma de resaltar lo que ya tenés, dedicarte un rato y salir sintiéndote bien con vos misma.
Queremos que cada mujer que entre a MONA se sienta cómoda, cuidada y que se vaya sintiéndose más mona que cuando llegó. No porque le faltara algo, sino porque se regaló un momento para ella.
De una habitación a un espacio propio
Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento fue creciendo de a poco. Llegaron las primeras recomendaciones, nuevos desafíos y las ganas de seguir avanzando.
Cada etapa nos llevó a tomar decisiones, aprender y animarnos a más. El espacio fue creciendo, incorporamos nuevos servicios y comenzaron a sumarse profesionales que compartían nuestra forma de entender el trabajo.
Con el tiempo, MONA dejó de ser solamente un lugar donde realizar tratamientos y empezó a convertirse en un espacio integral de belleza y cuidado personal.
MONA hoy
Hoy reunimos diferentes servicios en un mismo lugar: depilación, manos, pies, podología, masajes, cejas, pestañas, bronceado, entre otros.
También nació Mona Lab, nuestro espacio de formación, donde compartimos conocimientos y experiencia con mujeres que quieren aprender y desarrollarse profesionalmente en el mundo de la estética.
Seguimos creciendo, incorporando propuestas y buscando mejorar cada detalle, pero hay algo que no queremos perder: esa cercanía con la que empezó todo.
Nos importa la higiene, la calidad de cada procedimiento, la atención personalizada y que cada persona que nos visite sienta que está en un lugar donde realmente la cuidan.
Una historia que seguimos construyendo juntas
Cuando pienso en aquella habitación de casa donde empezó todo, me cuesta creer cuánto creció este proyecto y cómo muchas de ustedes nos acompañan desde ese primer año. Enserio, me cuesta creer. Mas lo agradezco día a día.
MONA se fue construyendo con trabajo, decisiones, aprendizajes y, especialmente, con todas las mujeres que confiaron en nosotras desde el primer día y las que se fueron sumando en el camino.
Hoy MONA es mucho más que aquel emprendimiento inicial. Es un equipo, una comunidad y un espacio que sigue creciendo.
Y si hay algo que queremos que te lleves cada vez que nos visites, además de un buen servicio, es esa sensación de haberte dedicado un ratito, de sentirte cuidada y de reconocer todo lo lindo que ya hay en vos.
Porque para nosotras, ser MONA no es parecerse a nadie. Es sentirse bien siendo vos.
¡Qué Mona estás! ❤️